martes, 15 de septiembre de 2015

Estrabismo

Estrabismo

El ojo se mueve en todas las direcciones mediante unos pequeños músculos adheridos a su superficie externa. Entre los músculos motores de ambos ojos debe existir una perfecta coordinación. Si los músculos de un ojo no trabajan de forma coordinada con los del otro se produce un estrabismo, es decir, una desviación real de los ojos conocida vulgarmente como ojo bizco.
Tipos de estrabismo. Los estrabismos más frecuentes son los convergentes, cuando los ojos se desvían hacia la nariz. Algunos son congénitos (presentes al nacimiento) y no se relacionan con defectos de refracción por lo que no mejoran con las gafas. Un importante número de estrabismos aparece en niños de 2-4 años con hipermetropía y por ello suelen solucionarse con gafas. Los estrabismos divergentes (desviaciones hacia fuera) son menos frecuentes. Se manifiestan más en visión lejana. Los padres refieren con frecuencia que el niño cierra los ojos ante la luz brillante del sol. Algunos se controlan con gafas pero en su mayoría requieren intervención quirúrgica. Los estrabismos verticales son menos frecuentes. Los estrabismos del adulto se producen por parálisis de los músculos extraoculares y ocasionan visión doble (diplopia).

Exploración del estrabismo

Cirugía de estrabismo

Suele ser segura y efectiva pero los ojos no siempre quedan perfectamente alineados después de la primera intervención y en ocasiones requieren más de una operación para enderezarlos. La recuperación tras la cirugía es rápida y se puede volver a las actividades normales en unos pocos días.
La cirugía corrige la desviación ocular pero no el defecto de refracción por lo que muchas veces los niños deben seguir llevando gafas después de la intervención aunque ésta haya sido correcta.
Cirugía de estrabismo en niño. Anestesia general

No hay comentarios:

Publicar un comentario